viernes, 21 de mayo de 2010

Triángulos

Un triángulo no puede encajar en el espacio de un círculo, por mucho que lo intentemos; por más que empujemos, ahí no va a entrar. Como mucho conseguiremos romper sus vértices, y el resultado será el mismo, o incluso peor.
Un triángulo mutilado intentado acoplarse grotescamente en un espacio circular.

Lo mejor en estos casos, es saber parar a tiempo, y retirar al pobre triángulo antes de romperlo totalmente. Los triángulos no pueden ocupar el lugar de los círculos; lo único que pueden hacer es observar desde una esquina como los círculos van ocupando su sitio. Porque siempre hay círculos disponibles y dipuestos. Y, aceptémoslo, ése no es lugar para triángulos.

Y ahora, desde la solitaria esquina observo como han aparecido unas grietas en mis vértices. Y es momento de decir basta, y aunque sea joven para ello, creo que sería mejor para todos que tirase la toalla de una vez. Después de todo, los demás ya me la han tirado a la cara; ahora me toca a mí tirarla a suelo.
Podría hablar sobre lo injusto que es el mundo, de lo mucho que sufro, de lo invisible que me siento. Pero nos ahorraré a todos esa humillación que ya raya el insignificante patetismo.
En realidad no es para tanto. Si fuese importante no me sentiría tan fuera de cualquier lista de prioridades; a alquien le habría importado el hecho de que haya tenido que doparme químicamente para mantenerme en pie y poder hacer un examen; habría podido compartir lo que necesitaba compartir tan desesperadamente hoy; si lo fuese, alguien habría visto en mi mirada que "algo" no iba bien.
Pero no lo es. Afortunadamente para todos.


Sólo soy un triángulo con los vértices agrietados. Y círculos los hay a patadas.

viernes, 7 de mayo de 2010

And what makes you think that letting go is so easy?

Dicen que cinco minutos pueden ser suficientes para soñar toda una vida.
Me pregunto cuantas vidas necesitaré yo para olvidar 3 meses...

Abrumadora idea.





Yo también echo de menos mi ración de vicio.
Olor a tabaco de liar.