Los comienzos suelen ser difíciles. Si seguimos el principio de inercia, cuesta mucho trabajo iniciar un movimiento desde un estado de reposo; al igual que nos cuesta trabajo detenerlo una vez en marcha. Todavía no sé qué es más difícil, si arrancar o frenar. Posiblemente en mi caso los frenos tengan un defecto de fábrica.
Siempre he pensado que la gente que escribe sus ideas, opiniones, y sobre todo sentimientos, en un blog, a modo de diario público digital, debían de tener cierto grado de exhibicionismo.
Pero puedo entender que a veces sea necesario compartir nuestra parte de intimidad que no compartimos con la cotidianidad que nos rodea; ya sea por vergüenza, ya sea por no cansar a la gente más cercana con tonterías, o simplemente por sacar toda la porquería que llevamos dentro para aliviar, si acaso levemente, la carga que nos imponemos nosotros mismos o la que impone la vida que nos ha tocado vivir.
A veces es necesario, incluso imperativo, gritar al viento nuestro dolor, y que lo oiga quien quiera aunque no lo haga nadie
Muchas veces me han dicho que soy una montaña rusa, medio en broma medio en serio, con mis altibajos vitales, que no son tan propios de una persona "normal". Pero últimamente estos altibajos, o más bien "bajibajos", son lo peor que he experimentado nunca, y mira que he tenido malos momentos, como todo el mundo, y mis bajones, como todo el mundo, y es posible que haya tenido problemas objetivamente peores, como todo el mundo.
Y sin embargo, a veces, cuando me miro al espejo, no me reconozco. Porque nunca había sido así; no tanto, al menos. Y nunca había hecho tanto daño a las personas que supuestamente quiero, aunque yo sí había experimentado el dolor que pueden causar los demás y las circunstancias que constituyen nuestra existencia; pero en el pasado nunca había dolido tanto como lo hace ahora.
Quizás yo me lo he buscado, quizás sea el efecto acumulativo de demasiadas cosas, quizás me lo merezca, quizás haya llegado a un límite en cuya existencia siempre me negué a creer...
Se me ocurren infinidad de "quizás", pero ninguno me satisface, sólo son excusas.
No pretendo que esto sea un grito al viento para que se lleve el dolor lejos; me conformo con que sea un susurro. Lo oirá menos gente, es posible que nadie. Pero al menos estará fuera, y quizás, se vaya lejos.
Palabras
Hace 8 años
Partiendo del reposo sólo los amigos pueden darte el impulso necesario para arrancar y si vas demasiado rápido seguro que hay alguno muy pesado que te frena evitando que te choques. Y si por el camino el coche se te cala, pues te ayudarán a volver a arrancar y pondrán cara de que no ha pasado nada. Por eso es importante llevar siempre amigos en el camino. Son los airbags, pero no vienen de serie, hay que pillarlos de extra. Y a veces tb son los municipales que te recuerdan que tienes que pasar que la ITV, o que si bebes no conduzcas... aunque resulte incordioso.
ResponderEliminarUn abrazo muy fuerte de este "amigo" tuyo que cuando te vayas a Oviedo te echará muuuucho de menos.